CORRUPCIÓN QUE MATA

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TAREA POLÍTICA

José Luís Santana Ochoa

El saqueo inmisericorde de los recursos presupuestales asignados a la Secretaría de Salud y Bienestar del Gobierno del Estado habido en los últimos 15 años, es la causa principal de que los servicios médicos que presta a través de los hospitales y centros de salud a su cargo, y sus programas sanitarios, hayan colapsado en perjuicio de quienes creyeron que con Peralta como gobernador iban a vivir felices y seguros. El titular de la Dependencia, Miguel Becerra Hernández, podrá esperar sentado los resultados de la reciente “Evaluación del Hospital Regional Universitario” e informar sobre las unidades acreditadas y no acreditadas cuando lo estime conveniente, pero tanto sus trabajadores como la población objetivo saben que la corrupción, la ineficiencia y la incapacidad de respuesta a las demandas de atención de la gente son la constante.

Los causantes del quebranto financiero de la SS y BS y su impacto negativo en la calidad y cobertura de los servicios  razón de su ser y hacer no solamente son sus funcionarios bajo sospecha de corrupción e incompetencia sino también de otras áreas del mismo nefasto gobierno que en mala hora para los colimenses encabeza José Ignacio Peralta como las Planeación y Finanzas, Administración y Gestión Pública, la tapadera que es la Dirección General de Auditoría y el alcahuete  Órgano Superior de Auditoría y Fiscalización Gubernantal del Estado de Colima (OSAFIG). Unas por asociación para delinquir y otros por omisión, por dejar hacer y dejar pasar.

Miguel Becerra Hernández es el tercer titular de la SS y BS al hilo, y las dolencias de los hospitales y centros de salud que opera en todo el estado siguen igual o peor que como cuando estuvieron Carlos Salazar Silva e Ignacio Federico Villaseñor Ruiz: ¡No hay, no hay, no hay¡, suficientes uniformes quirúrgicos, gasas, algodón, vendas, guantes y cepillos quirúrgicos, tela adhesiva, venoclisis, solución Hartman, micropore, agua fisiológica, medicamentos, etc., et.,  y etc., pero sí en cambio equipo insuficiente y en mal estado de operación, maltrato laboral y discrecionalidad en el teje y maneje administrativo, nepotismo y raterías por todos lados. La del “Hospital Materno Infantil” es otra historia de terror.

A José Ignacio y a su concuño Carlos Noriega García, Secretario de Planeación y Finanzas, les importa un comino la gravedad del sistema hospitalario de su reprobado gobierno al que todas las encuestas de opinión ciudadana ubican consistentemente como uno de los tres peores de las 32 entidades de la República con apenas el 10% de aprobación a su desempeño; tampoco, la infelicidad e inseguridad de los colimenses que sobreviven con el Jesús en sus bocas a merced de la delincuencia a la que ni en su discurso ataja el bilingüe egresado del ITAM y Essex University miembro distinguido de la clase ilustrada colimeña.

Mientras José Ignacio y Carlos sigan haciendo negocios en grande al amparo de los cargos públicos que ocupan y recibiendo puntual y religiosamente los “moches, entres, y comisiones” de constructores y proveedores de toda clase, lo demás es lo de menos. Más que en resolver los graves problemas de sus hospitales, de la inseguridad de los colimenses y el robo institucionalizado por su gobierno que supera ya en esta materia a sus antecesores, ahora José Ignacio tiene puesta su mira en los cientos de millones de pesos que planea obtener del aprovechamiento a discreción de los terrenos que está por desocupar la XX Zona Militar.

La corrupción del gobierno peraltista no amainará con la llegada a la presidencia de la República de Andrés Manuel López Obrador a quien el domingo 01/07/2018 le entregó carro electoral completo en el estado y tiene con él muy influyentes amigos mutuos , lo único que sucederá es que habrá una centralización de la misma arriba . Las mentiras, robos y traiciones seguirán marcando a la administración estatal los próximos tres años. Al tiempo.

EL ACABO

  • Los 371 millones de pesos que el nefasto gobierno de José Ignacio Peralta deberá regresar a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) más rápido que inmediatamente, deben salir de sus cuentas bancarias offshore, no de las saqueadas arcas estatales.
  • Obras mal planeadas y peor ejecutadas a costos inflados siete veces siete, es el signo distintivo del gobierno depredador de Pepe Nacho.

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