Censurado

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Diurnarius

 Miguel Ángel Sánchez Romero

En el estado de Colima, la censura y los atentados contra la libertad de expresión, se han vuelto tan comunes, como los homicidios, robos y violencia que se vive en la entidad y que algunos medios de comunicación en complicidad con el Gobernador de Estado, José Ignacio Peralta Sánchez, aún siguen tratando de ocultar o minimizar a cambio de jugosas bonificaciones disfrazadas de publicidad oficial.

La censura, como en la vieja usanza del priismo radical, ha sido utilizada por el Ejecutivo estatal y otros políticos como un arma gubernamental para manipular a medios de comunicación y periodistas que han sucumbido no solo a las presiones de gobernantes corruptos, sino de editores y directivos que condicionan su permanencia laboral o la publicación de su trabajo a cambio de su silencio, o de no profundizar en temas que afecten los intereses de sus benefactores y patrocinadores; así la libertad de expresión y el periodismo en Colima se ha ido corrompiendo.

Sin embargo la censura y el control gubernamental no solo ha alcanzado a medios de comunicación, sino que a agrupaciones civiles del periodistas, incluso a la propia Comisión General para la Protección del Ejercicio Periodístico del Estado de Colima (COPIP), la cual  no solo ha decepcionado con su trabajo, sino que ha demostrado su parcialidad y servilismo al  gobernador, José Ignacio Peralta; por lo que ante esta realidad, nos queda claro que los periodistas independientes de Colima, que luchan y defienden la libertad de expresión, se encuentran indefensos ante un gobierno corrupto, que le ha puesto precio a la libertad de expresión.

Historias de censura y atentados contra la libertad de expresión en Colima, se pueden contar como los ejecutados, todos los días, sin embargo no son denunciados, los periodistas prefieren callar, no vale la pena discutir con un editor por no publicar o mutilar una nota, una columna de opinión, o un reportaje, al final de cuentas está de por medio su empleo; lo cierto es que no solo se atenta con la el ejercicio periodístico y la libertad de expresión, al limitar el trabajo periodísticos, sino también al condicionarlo, al ocultar información o distorsionar la realidad.

A pesar de ello, hay que reconocer a los periodistas independientes, que dan la cara y hacen el contra peso a los medios oficiales, y que han sabido solventar los embates gubernamentales que buscan callarlos y desacreditándolos con contratos de publicidad oficial, despidiéndolos de sus trabajos, amenazándolos  o a través de ataques cibernéticos para bloquear sitios web, portales de noticias, o Fanpage; lo cierto es que hasta ahora, gracias a las nuevas tecnologías y a su  profesionalismo, pero sobre todo al respaldo de la población, el periodismo real y comprometido con la sociedad subsiste en Colima.

De ahí, la necesidad que la próxima legislatura, retome en su agenta legislativa, la regulación de la publicidad gubernamental; iniciativa que hace unos meses fue desechada por la mayoría de diputados oficialista de la actual legislatura en complicidad con José Ignacio Peralta, a pesar de que la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHE), había emitido una recomendación al Gobierno del Estado, a fin de que se establecieran “lineamientos claros y criterios objetivos, imparciales y transparentes que garanticen la igualdad de oportunidades en el otorgamiento y distribución de publicidad oficial en favor de los distintos medios de comunicación”; con dicha regulación, no solo se terminaría con la discrecionalidad en el gasto de publicidad oficial, sino con el desvío de recursos públicos para el pago de propaganda campañas políticas o para triangular recursos bajo este concepto.

Lo cierto, es que los próximos Diputados Locales, no pueden ni debe postergar la regulación de la publicidad oficial, ni mucho menos permitir que siga siendo utilizada como un arma para censurar o atentar contra la libertad de expresión; pero sobre todo no pueden permitir que se le siga ocultando información o mintiendo a la población, de la realidad que vive Colima.

Solo esperemos que los próximos, legisladores no se dejen seducir ni chantajear por los cómplices del silencio, que sin lugar a duda, buscaran a toda costa mantener su cuota de publicidad oficial, a cambio de tratarlos como Mirreyes y Ladys de la política.

miguelinosan@yahoo.com.mx

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