DIRIGENCIA HONORÍFICA:

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ESTACIÓN SUFRAGIO

Adalberto Carvajal

Porque es un columnista con acceso directo a quienes toman las decisiones, le creo a Manuel Godina cuando adelanta que el nuevo presidente del PRI estatal será Agustín Morales Anguiano –aunque haya sido reinstalado en la Secretaría de Desarrollo Rural después de coordinar la campaña de Meade– y, la secretaria general, Julia Jael Pérez Quiñones.

Si bien cabe la posibilidad de que haya un presidente interino y que éste llegue al cargo siguiendo el orden de prelación en la estructura territorial del Partido, cuando finalmente se proponga una nueva dirigencia ésta tendrá que cumplir con la equidad de género, y es más probable que la encabece un hombre.

Pero la principal razón para nombrar dirigentes desde Casa de Gobierno sigue siendo económica. Como ha dicho el maestro Godina: Anguiano no necesita el sueldo, tiene solvencia económica.

Eso significa, supongo yo, que Guty estaría dispuesto a trabajar sin paga, incluso cuando sobre la marcha descubra que no le respetarán el salario como titular de la Seder.

En cuanto a Julia, el priismo se la debe: ella encabezó en Colima el organismo de mujeres ONMPRI y fue marginada del reparto de candidaturas cuando todavía era viable llegar a diputado local con los colores del Revolucionario Institucional.

Pero el mejor argumento para convertir a Julia en la segunda del CDE es que, como trabajadora sindicalizada del Gobierno del Estado que es, podría hacerse cargo de la secretaría general del PRI… por las tardes y ad honorem, esto es, sin cobrar.

LA FINCA DE ACERO:

Quien llegue al PRI tendrá que lidiar no solo con la falta de recursos (hasta para pagar la nómina) sino con la deuda.

Hace unos días, como ex presidente del Comité Directivo, Martín Flores Castañeda se preguntó en voz alta dónde están los 16 millones de pesos que dejó en bancos, pues con ese dinero se podría haber concluido la construcción de la sede estatal. Sin olvidar que su dirigencia dejó completamente pagado el terreno.

Si ese dinero no está, lo tienen que reponer. Pero el nuevo o la nueva dirigente se enfrentará a una situación que no padecieron Francisco Ánzar, Martín Flores ni el propio Rogelio Rueda a la hora de proyectar, financiar e iniciar la edificación: es absolutamente inviable que las oficinas del Partido, sus sectores y organismos adherentes estén en el edificio cuyo esqueleto se levanta en la Calzada Galván Sur.

Esa vialidad aloja ya a siete u ocho instituciones educativas (entre colegios, estancias infantiles o academias). Y mientras no se resuelva dejar la Calzada con circulación en un solo sentido, sur-norte (completando el par vial con el eje Emilio Carranza-Del Trabajo-J. Pimentel Llerenas), el aforo vehicular de la Galván será insuficiente para el movimiento de la burocracia partidista –sin contar la afluencia de militantes y simpatizantes en ceremonias especiales, como son los destapes o los mítines para celebrar el registro de los candidatos.

Al margen de que regularmente no es concurrida la sede estatal, los problemas viales derivados del arribo de priistas al actual edificio ubicado en la Calzada Norte se disimulan porque los priistas hacen uso del estacionamiento de Wallmart. En cambio, el nuevo edificio carecería de suficientes cajones de estacionamiento.

Para que la obra fuera aprobada, en su momento se suplió el requerimiento municipal presentando un terreno a espaldas del predio donde se levantan la estructura metálica que, en realidad, es alquilado.

El día que la propietaria venda la superficie, los priistas se quedarán sin parqueadero. Y si no ha habido dinero para terminar la construcción, mucho menos habrá para adquirir este terreno adyacente que da a la avenida Aniceto Castellanos.

Lo mejor que puede hacer el nuevo o la nueva presidente del PRI estatal es vender ese terreno con alta plusvalía, y comprar uno más barato y más grande en las afueras, donde la concentración de priistas no suponga un problema vial.

Y si me preguntan qué hacer con las vigas, aparte de vender el acero por kilo la única respuesta que se me ocurre es: esperar a que se desintegren por corrosión.

EN EL CJM NADIE ATIENDE:

Este miércoles 8 de agosto, una denunciante se presentó en el Ministerio Público del Centro de Justicia para las Mujeres. A eso de las 12 del día, encontró las oficinas vacías.

En un dependencia anexa le informaron que el personal estaba de vacaciones, y aunque debe estar alguien de guardia al parecer esa persona va un ratito por la mañana y se retira.

Mala suerte para la denunciante que regresó el jueves 9 de agosto, a las 10:32 de la mañana y encontró otra vez vacías las oficinas del Centro de Justicia para las Mujeres, donde la titular es la licenciada Virginia Cuevas Venegas.

Mi correo electrónico: carvajalberber@gmail.com. Esta columna también se puede leer en: www.carvajalberber.com y sus redes sociales.

 

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